Viajando, Quito – San Cristóbal

El sábado anterior 16 de abril,

La semana anterior no estaba planificado un viaje por motivo de la semana santa,sin embargo fue cuestión de un par de horas para planificarlo, sacar números e iniciar el viaje aventurero, la plata disponible no era mucha así que decidimos hacerlo por tierra que en teoría duraría 40 horas desde Quito a Cúcuta la ciudad fronteriza en Colombia con San Antonio en Venezuela.

Salimos con mi novia el día sábado a las 12am del terminal terrestre Quitumbe en el sur de Quito, el destino final San Cristóbal en Venezuela, llegamos a las 5:30am a Tulcán, cruzamos el puente Rumichaca sin mayor inconveniente, una frontera totalmente tranquila de los dos lados, los puestos de taxi en lado colombiano al terminal terrestre de Ipiales cuestan 1500pesos, todo bien hasta ahí. En el terminal terrestre compramos los pasajes que nos llevarían a Cúcuta que según el chofer llegaríamos el domingo 11pm saliendo el sábado 12pm, entonces hasta ahí teníamos desfazadas ya 6 horas que nos sirvieron para dar una vuelta por la plaza central, calles aledañas, hacernos un pequeño aseo (veremos si se puede escribir en que consiste xD), comer algo. En el terminal conocimos a una familia quiteña que iba hasta Ibagué de visita a su familia, una familia que hace que uno recuerde su ciudad, sus costumbres y hace que se pueda diferenciar entre costumbres entre países vecinos y sobre todo sabernos que somos iguales. Desde Ipiales el viaje empezamos descontando horas y entre broma y broma esas 36 horas de viaje nos recordaban al viaje desde Uyuni en Bolivia hasta Quito en Ecuador. Sin novedad hasta Ibagué ya en la noche, luego Cali, luego de Cali fué incierto el resto hasta que nos enteramos el domingo a las 11am que habíamos pasado Bogotá por una carretera que pasaba por afueras de la ciudad en un paradero inmenso lleno de buses y gente “descansando un poco” con unos 30 grados centígrados de temperatura el bus partía rumbo a Bucaramanga penúltima ciudad antes de llegar a Cúcuta.

Una tarde con lluvia nos acompañaba en la carretera escuchando el reproductor mp3 abre la puerta uno de los choferes y nos dice a los pasajeros tengo dos noticias una buena y una mala: la buena es que estamos cerca de Bucaramanga y la mala es que hay un derrumbe, entonces a esperar se ha dicho, una cola inmensa de buses, autos, motorizados(motos), gente caminando en algunos casos, después de aproximadamente una hora los bomberos y la policia empezó a dar paso y continuamos, llegamos a Bucaramanga ya anunciados que hay varios derrumbes en la carretera Bucaramanga-Cúcuta y que sería un poco difícil que se arreglaran en la noche, la cooperativa de transporte nos dijo que no saldrían esa noche porque no quierian exponer a los pasajeros al frio de la carretera y mucho menos a la inseguridad de carretera y con esos derrumbes preferian parar esa noche en el terminal para salir el lunes en la mañana. Dormimos en el bus, salimos un poco retrazados en la mañana no duramos mucho en el camino, la policia detuvo el bus argumentando que no se ha logrado solventar el problema de cinco derrumbes, por las mismas regresamos al terminal en busca del reembolso de 24000 pesos e ir por un vuelo Bucaramanga-Cúcuta, un vuelo de 30 minutos en un avión de fabricación alemana con capacidad para 32 personas, que en lugar de turbinas tiene hélices, 7pm del lunes en Cúcuta, luego en auto 2 horas hasta San Cristóbal, 24 horas de retrazo felices por llegar y descansar luego de 3 días de viaje.

Esperamos llegar a Quito sin novedad el domingo en un vuelo Cúcuta-Bogotá-Quito pues era la única vía para regresar y no arriesgarse a los derrumbes en Colombia.